
ASOCIACIÓN TÚ DECIDES
Asociación Tú Decides de Ocio y Salud Mental de Las Rozas de Madrid. Desde 2008
Centro Municipal El Abajón. C/Comuniad de la Rioja, 2 . Planta Baja – Las Rozas de Madrid. Los martes y jueves de 11:00 a 13:00.
TESTIMONIOS
COMO EL COCIDO: EN TRES VUELCOS
Mi enfermedad ha dado unos giros muy bruscos. La contraje al tener un accidente de automóvil.
Sin embargo hacía ya un par de años que había muerto mi madre y como me encontraba mal decidí visitar a una psicóloga amiga de un familiar. Todo iba bien y yo llevaba una vida normal viviendo con mi hermano y un tío nuestro, hermano de nuestra madre. Mi padre había muerto varios años antes victima de un suicidio. La cosa se torció cuando me dijeron que mi madre tenía un coche que estaba parado en un aparcamiento y que debía sacarme el carnet de conducir. Tardé en hacerlo y no veía el porque ya que habían inaugurado una estación de Metro en la Ciudad Universitaria. Luego me dio pereza y empecé a saltarme clases por lo que mi tío me dijo que debía buscar un trabajo. Lo encontré en una editorial como comercial. Allí conocí a un personaje con el que tendría el accidente de coche. Esa noche habíamos bebido mucho y yo conducía. Nos estrellamos y a él lo atendieron pero a mi no. Llegué a casa y tuve un ataque de epilepsia, pero aun así me levanté por la mañana. Luego pase varios días durmiendo y cuando volví al Metro noté que la gente me tosía y me molestaba. Así que volví con la psicóloga que me mandó a un psiquiatra y ahí empezó mi calvario. La primera medicación que tomé se llamaba Haloperidol y me producía muchos efectos secundarios por lo que la tomaba junto con otra que era para ello y que se llamaba Akineton. Pero yo bebía y ninguna medicación me hacía bien.
Así tuve varios intentos de suicidio y el último me dejó lesiones en los brazos porque me tiré de un segundo piso y tuve que ir a un hospital a tratarme las heridas y luego a varias residencias para personas con problemas de salud mental grave y duraderas.
Hay que decir que a mi nadie me dijo la enfermedad que yo padecía hasta llegar a la primera residencia en Cobeña. Allí me acostumbré a seguir las pautas de la medicación y tener mis horarios así como a limpiar la habitación y demás.
Tuve muchos cambios de medicación en todos esos años, agravados por el consumo de alcohol y drogas, hasta mi llegada a las residencias. Al final dieron con la medicación adecuada para mi y poco a poco fui recuperándome hasta que salí de las residencias. Entonces fui a vivir solo y me apunté a un programa que hacía la Cruz Roja en Villalba y luego yo solo fui a Las Rozas donde viví. (Centro de rehabilitación laboral) donde trabajé en un centro de día de Villalba pero luego tuve una recaída e ingresé en el hospital Puerta de Hierro en psiquiatría por lo que no volvía buscar trabajo. Así volví de nuevo al C.R.P.S.. También en esos años fui voluntario en una ONG llamada Aida que recogía libros y los vendía a precios muy económicos con los qu.e financiaba proyectos de cooperación en el tercer mundo. En todo este tiempo que llevo viviendo en las Rozas he participado en la asociación de ocio y tiempo libre “Tú Decides”, recomendada por la psicóloga del C.R.P.S.
He llamado a este escrito “Como el cocido: En tres vuelcos” porque mi vida con la enfermedad mental es así. Espero que os haya servido de algo lo que he contado aquí. Un abrazo muy fuerte y a seguir hacia delante.
CARTA DE UNA MADRE DESTROZADA
Mi hijo era un niño normal, iba al cole, y estudiaba, participaba en las clases, charlaba con sus compañeros, hacía sus deberes solo, hacía mucho deporte, casi todos los días entrenaba con su equipo, lo único que no podía hacer ahora era relacionarse con los demás tanto como antes por la pandemia, como en los recreos, que le gustaba jugar al futbol, y eso le desfogaba, jugar partidos los fines de semana con su equipao, quedar de vez en cuanto con los amig@s o ir a verles jugar partidos.
Pero un día mi hijo decidió irse…Esa semana tenía los exámenes, ese día ya había tenido dos, y además le pillaron con la teoría abierta, para sacar más nota, estaba cansado, había madrugado a las 6:30 para repasar, estaba creciendo, era un adolescente. Se le juntó todo, se le opoderó, y decidió irse…sin hablar con nadie, sin pedir consejo, sin desahogarse, quería hacerlo todo solo…y así fue.
Nos quedamos boquiabiertos, en estado de shock, no nos lo esperábamos. Nunca se nos hubiera pasado por la cabeza que nuestro hijo lo hiciera algo así…
Cuanto hubiéramos dado por sabel lo que sabemos ahora…Ese día uno de los policías de uniforme que vino, nos dijo: “esto pasa un día sí y otro no…”. Ahora sabemos que en Aragón, hay de 7 a 9 intentos de suicidio todos los días, y que la mayor proporción de casos son adolescentes y personas mayores. Hagan cuentas. No sé si saberlo me hubiera ayudado, pero cuanto habría dado por saberlo, y que todos los días me lo recordaran, como los casos de violencia de género, de pederastia, de acoso, que tento oímos por la tele…
Cuanto he echado de menos estos días haber sido informada y formada para prevenir en mi propia casa lo que nadie nos podíamos esperar e imaginar, pero que resulta que lo sufren en Aragón varias familias día tras día, que afortunadamente pueden contarlo, con sufrimiento, pero pueden contarlo e intentar que no se repita…
No sé cuantos casos ya no lo cuentan como nosotros, pero en España hay cada día de 7 a 10 casos de muertes de este tipo, uno cada dos horas, incluyendo todas las edades.onocerlo
No podemos prevenir algo que no sabemos que ocurre cada día varias veces en Aragón.
Ojalá me lo hubieran explicado en la última charla que fui al cole, a las que iba siempre que podía, para mejorar como padres, y en la que me apunté un libro de adolescencia y algún video, hubiera salido corriendo a comprármelo, ahora lo tengo ya tarde en mi mesita de noche…
Que no lo ignoren más padres Dios mío!! ¡¡¡ Esto hay que conocerlo y prevenirlo entre todos.!!!.